lunes, 12 de julio de 2010

solucionar problemas vs inteligencia colectiva



(Dedicado a mi buena amiga Erika Aquino)

En un artículo anterior señalé que la inteligencia es en esencia un producto colectivo, intermitente y nacional. Es necesario señalar, para un mejor entender, que con ello no se busca negar el carácter individual de la capacidad de solución que posee cada persona, implicando tanto al plano material como al afectivo. A esa capacidad de buscar soluciones le llamaremos capacidad intelectiva o de solución, la misma que es producto de las necesidades que se presentan en la vida cotidiana. Esta capacidad ha estado presente durante todo el desarrollo del ser humano, acompañándolo en infinidad de situaciones, convirtiéndose en la piedra angular del desarrollo que hoy tenemos. Así como, las teorías filosóficas de la antigüedad consideraban al Arché o Argé como el “algo” del que brotó el todo, o como en la antigüedad se designaba a Dios como un ser necesario, libre de la contingencia que sufren los demás seres de la naturaleza. Consideramos que la capacidad intelectiva es el punto del que se basa todas las ideas que se presentan. Se puede considerar como el punto de apoyo, como decía Arquímedes, desde el cual se moverán las ideas de un lado hacia otro. Es por ello que la capacidad intelectiva es necesariamente individual, depende de la persona, en su deficiente o buen empleo en la vida.

Parece existir consenso en señalar que el hombre es un ser social. En la edad de piedra, las hordas o tribus trabajaban en conjunto, buscando su sobrevivencia, en ellas mismas ya existía un medio de transmisión del conocimiento mediante las pinturas rupestres, la elaboración de herramientas y el mantenimiento del fuego. Y aunque el carácter individual existía y el deseo de propiedad que se extiende en la pareja se faculta a través del sentido de propiedad, es claro que cada individuo velaba por su seguridad y la misma dependía de la fortaleza que tenía el grupo. Es decir, hacían uso de la capacidad de solucionar problemas un instrumento de sobrevivencia en el seno de su grupo humano. Al transcurrir los años, esta capacidad no dejó de ser usada e incluso sería descabellado decir que en un momento dado de la historia del hombre, la capacidad de solución se ausentó.

Durante la edad media temprana, es clara la ausencia de la inteligencia pero mas no de la capacidad de solución. Entonces, cuando hablamos de inteligencia como cualidad colectiva nos referimos a todo el proceso que se origina cuando la capacidad de solución alcanza elevarse sobre el carácter individual y abarcar toda la comunidad. Cuando la inteligencia colectiva aparece, produce cambios en su comunidad, acelera el progreso en la concepción moral y en la visión de un mundo mejor. A diferencia de lo que se piensa, las sociedades siempre evolucionan para mejorar. Buscan una justicia real, derechos que reivindiquen al desvalido. La lucha de clases es el mejor ejemplo a tomar, el esclavo contra el amo, el sirviente contra el señor feudal, el proletario contra el capitalista, etc. Para ejemplificar la diferencia entre la inteligencia entendida como actividad colectiva y la capacidad de solucionar problema, señalaremos el desarrollo en Roma durante su existencia como imperio. Los romanos eran ante todo un pueblo práctico, hacían uso de toda su capacidad intelectiva para encontrar la solución más adecuada y les funcionó. Pero acaso Roma produjo un Sócrates, Platón o Aristóteles; o un Sófocles.

Entonces no debemos confundir la capacidad intelectiva o de solución que tiene cada persona con la inteligencia como producto social. La primera es una capacidad de naturaleza individual y depende necesariamente de la capacitación que reciba cada persona. Por otro lugar, la inteligencia es producto de la colectividad, un producto de la interacción de las distintas capacidades de solución que no son comunes y ordinarias, sino, que a base de un pensamiento creativo se elevan a las demás. Lo mismo sucede cuando señalamos los términos aprender y aprehender. La paronimia existente, entre ambas, no es del todo tratada. Podemos decir que aprehendemos el significado de solidaridad, pero no podemos decir que hemos aprendido, si seguimos actuando de forma individual y egoísta. Otro modo de explicarlo es cuando se suele decir: ha pasado por la universidad pero la universidad no ha pasado por él. Además podemos entrenarnos en nuestra capacidad de solución, convertirnos en verdaderos genios en diversas materias, pero para decir que la inteligencia está presente debemos saber hacer de ella un instrumento colectivo, que desencadene un movimiento en las personas que nos rodean para una mejora de la sociedad. De nada sirve quedarse atrapado en una biblioteca estudiando si no se consigue hacer llegar lo aprendido a las demás personas que nos rodean.

Respecto a la ciudadanía señalé al superhombre (Ubermensch), hombre superior, como el modelo a perseguir para la formación de una mejor sociedad. Tal idea ha traído serios comentarios sobre, si es o no, pertinente usar aquella terminología tomada de Nietzsche. Respecto a ello, intentaré esbozar cual es el punto que señalo para mejor comprensión.

El superhombre ha sido tema de controversia, muchos estudios lo señalan como la base del posterior Nazismo alemán, en cambio, estudios actuales señalan que no necesariamente es verdad. Lo cierto es que, los nazis utilizaron la filosofía de Nietzsche para justificar su pensamiento y consideraciones respecto a lo superior de una raza a otra. La historia reporta muchos casos iguales y nadie en su sano juicio creerá que Jesús con su mensaje y pensamiento fue precursor de la Santa inquisición.

El libro de Nietzsche “Así habló Zaratrusta” ha sido mal interpretado. El modelo del superhombre lo representarían los hombres renacentistas e inclusive el mismo Jesús. Este ser observaría la moral de la sociedad caer a pedazos, siendo capaz de forjar su propia moral, destruyendo una moral de esclavos para reemplazarla por una moralidad de señores. A decir verdad, en los niños pequeños son quienes muestran una verdadera moral. En una sociedad la moral de la misma no debe estancarse, de hacerlo sería como el agua que se empoza, al final termina por llenarse de hongos y finalmente pudrirse. Es así que las personas con nuestro pensar y condición crítica debemos hacer de ella un río, el cual se deslice por los caudales de la razón y el compromiso.

El rol del hombre superior dentro de la inteligencia colectiva es necesario, por su carácter rebelde y creativo. Los grandes personajes de la historia son aquellos que han sido capaces de observar los errores en que incurre la sociedad, siendo capaces de tomar conciencia activa ante ello y buscaron mejorarla. Sería falso creer que en los momentos en que apareció la inteligencia en nuestra historia esta estuvo rodeada de hombres mediocres y conformistas con su realidad, sino que contrariamente eran hombres disconformes, que no justificaron sus actos bajo un manto de falsa moral, ni que cargaban con un yugo por la esperanza de poder recibir un permio por sufrir más que nadie en este mundo. El hombre nace bueno, la sociedad lo corrompe, decía Rousseau. Pero el hombre también corrompe la sociedad con una actitud conformista y mediocre.

No creo que todo esté perdido, aún existen voces que corren con el río de la esperanza. Solo basta no quedarnos con las palabras en el pecho, basta escuchar, basta hablar, basta pensar y mirar con discreción disconforme, gritar en la oscuridad de una edad que se llama del conocimiento y del desconocimiento de lo propiamente humano. Para terminar el pequeño artículo que hoy les presento, les entregaré una pequeña historia.

COPOS DE NIEVE

Dos pájaros estaban posados sobre una rama durante una nevada, y se pusieron a conversar:

—Dime, ¿cuánto pesa un copo de nieve? — le preguntó el pájaro carbonero a la paloma salvaje.

—Casi nada —fue la respuesta. —En tal caso, antes de irme déjame contarte una maravillosa historia —replicó el carbonero.

Al empezar este invierno me posé sobre la rama de un abeto. No era un duro invierno, y como no tenía otra cosa que hacer, me puse a contar

los copos de nieve que se iban asentando en las ramitas y en las hojas de mi tallo. Su número exacto fue 3.741.952. Cuando el último copo de

nieve se depositó sobre la rama, sin que nada pasara, esta se partió —dijo el pájaro, y se alejó volando.

La paloma estuvo reflexionando un rato sobre esa historia y por fin se dijo:

—Quizá sólo haga falta la voz de una persona más para que la paz llegue al mundo.

Joseph Jarowski

miércoles, 7 de julio de 2010

El voto universal




En primer lugar considero que el tema que trataremos es de suma importancia, seamos universitarios o egresantes, seamos profesores o profesionales que trabajan en otras áreas.Porque nunca es tarde y nunca poco llega a ser nada. Y por qué digo: nunca poco llega a ser nada. Y les diré, porque soy un pesimista con fe y esperanza. Tal como lo dijera en 1925 José Carlos Mariátegui “La actitud del hombre que se propone corregir la realidad es, ciertamente, más optimista que pesimista. Es pesimista en su protesta y en su condena al presente; pero es optimista en cuanto a su esperanza en el futuro” (1)

Hoy, es ante nuestro presente con quien tenemos un deber, y es ante nosotros, frente al espejo, con quien debemos comprometernos. Pues fácilmente podemos cerrar los ojos y emprender el viaje, deambular y alimentar la idea de terminar la carrera y buscar trabajo, formar una familia y llevarla al mañana. Pero déjenme decirles que no es temor al golpe y la caída, pero es nuestra indiferencia la que tarde o más temprano nos afligirá por dejar nuestra responsabilidad en manos de quienes no tuvieron escrúpulos en favorecerse bajo una manta de supuestas buenas acciones. Es por eso que ante la recua el arriero es sabio, es quien maneja el palo y conduce el sendero, es el que determina cuando descansar y cuando caminar, nunca escucha porque nunca se atreven de reclamar, solo rebuznar y mover las orejas y el rabo. A muchos les gusta solo caminar sin preguntar ni cuestionar, temen a la responsabilidad de tomar decisiones, de hacer de su pensamiento un instrumento de apoyo. El temor que infunde tomar una decisión está en que una vez tomada, no hay forma de dar marcha atrás, es el temor a equivocarse. Pero, ¿acaso no es el error el que nos marca el camino? Aprender a errar no es la función, aprender del error es la actitud hacia el progreso.No conformarnos nunca, estar siempre más allá y superiores al instante, decía José Vasconcelos, Repudio de la realidad y lucha para destruirla, pero no por ausencia de fe sino por sobra de fe en las capacidades humanas y por convicción firme de que nunca es permanente ni justificable el mal y de que siempre es posible y factible redimir, purificar, mejorar el estado colectivo y la conciencia privada. (2)

Nuestro país y sociedad necesita a gritos de la ayuda de sus hijos. Nosotros los universitarios, somos como el hijo ingrato que da la espalda a su madre enferma y decide buscar la alegría en fiestas, en risas esculpidas en la más estúpida sin razón, en el conformismo que se alimenta de un optimismo carente de sueños y metas, en la más falsa de las felicidades; porque en el fondo de nuestros corazones sabemos que las cosas no andan bien, que no podemos disfrutar del más sencillo momento de paz cuando nuestro alrededor es atormentado por injusticias. Que posiblemente podemos sentarnos frente al mayor banquete de la historia y no podremos disfrutarlo del todo si vemos como los demás mueren de hambre. Ante ello, aquí, hoy, alimentemos ese corazón disconforme y veamos que nunca, pero nunca, por más poco que sea, será nada.

El infierno no es un mundo en llamas, en donde la tortura y gritos hacen temblar al más valiente de los corazones, el infierno consiste en ser excluido por los otros. No formar parte algo, no tener una meta clara que nos enlace con los demás. Creo no equivocarme si afirmo que ninguno de los presentes no desea sentirse parte de algo más grande, ser promotores de una pequeña esperanza en una universidad que necesita gente comprometida. Dudo, incluso, que jóvenes como ustedes, de cuerpo y mente no sientan en las entrañas arder el fuego de la insatisfacción.

Les escribo para hablar de los movimientos estudiantiles de nuestra casa de estudios. Estoy seguro que todos sabemos de ellos, los rumores circulan como venas por los pasillos y quiero hacer la siguiente pregunta, ¿realmente nos representan?, ¿nos sentimos representados por ellos?, ¿cuántos de los presentes conocemos a nuestros consejeros de facultad?, ¿cuántos de nosotros hemos escuchado las propuestas que tienen? ¿Nos consultan alguna decisión? Si la respuesta es, no, entonces ¿de qué representatividad estamos hablando?

Los movimientos estudiantiles surgieron con la finalidad de que la responsabilidad y la administración no fueran únicamente de unos pocos docentes, surgió para que los estudiantes seamos forjadores de nuestro mañana, para que en las aulas universitarias se formaran además de profesionales, los ciudadanos del mañana. Es una pena como acaba esta buena intención. La representatividad no funciona, no existe, los dirigentes no representan a nadie que no sean ellos mismos y la cofradía que los rodea. No podemos cerrar los ojos ante aquella red de corrupción que enreda el alma de la universidad. Y tengo fe que aún quedan buenos estudiantes yque ellos sean capaces de levantarse y entonces tomen el papel que se les ha encomendado, es hora de levantarse y gritar: basta.

Hace una semana el Tribunal Constitucional, la máxima instancia del poder judicial, dio luz verde para el voto universal, para que la corruptela existente en las universidades acabara, pero fueron los mismos rectores y ministros del actual gobierno, su historia nos demuestra la facilidad para traicionar los anhelos del pueblo, los que cerraron el paso ante esta posibilidad, aludiendo que se politizará la universidad. Pero, ¿no es acaso el fin de la universidad hacer política?, o es qué únicamente quieren profesionales carentes de alma y pensamiento.

Nuestra universidad no es diferente de las demás, en la nuestra se observa infraganti como algunos estudiantes reciben favores por apoyar a un grupo de docentes, como algunos profesores hacen de su calidad como tales para conducir y obtener votos de los estudiantes por medio del miedo y la represión, y lo más escandaloso como las agrupaciones estudiantiles no tienen reparos en realizar únicamente fiestas para regalar cerveza y con ello ganar el favor de los cachimbos y demás estudiantes.

Ante la realidad que tenemos en las universidades nacionales, se hace necesaria la implementación del voto universal y más urgente la decisión de los estudiantes de cumplir el papel que le es una obligación, la de políticos comprometidos por el cambio, voces que griten y corazones insatisfechos con la actual administración.

Si sólo queremos organizadores de fiestas y aniversarios, si solo queremos dirigentes que nos hagan un favor, entonces quédense callados y no piensen. Observen como obtienen favores y se hacen de un poder de todos, un poder para su beneficio. Cuando la realidad nos cierre el paso, no habrá motivo para quejarse porque es lo que permitimos.

Atte. Trivalista

1. José Carlos Mariátegui/ Antología, compilación de Hugo Vallenas. Editorial Pachacutec 1994. Pág. 82.

2. Ibídem.

domingo, 20 de junio de 2010

SENDERO LUMINOSO, EL MIEDO Y LA VERDAD.





http://www.youtube.com/watch?v=KzvL8-WIpH4

Durante la semana pasada los medios de comunicación han dado total cobertura al tema de un supuesto brote senderista en la Universidad Mayor de San Marcos (UNMSM), instigando y manipulando a la opinión pública con el mayor descaro y cinismo; incluso se ha llegado al extremo de avalar una próxima intervención del estado por medio del ejército y otros medios de fuerza. Es necesario no dejarnos engañar, se debe mirar objetivamente lo que sucede en general dentro del panorama político del país para llegar a tomar una correcta posición, éste es el fin último del breve artículo que hoy presento.

En primer lugar el gobierno, siempre adicto a las cortinas de humo, aprovecha la marcha realizada por una veintena de estudiantes, que no representan al estudiantado, para desviar la atención del pueblo peruano de las marchas sociales en el sur, de la falta de carácter del gobierno respecto a empresas sanguijuelas y sobre todo, de los actos de corrupción en el ejecutivo.

Las marchas sociales, como el paro que se lleva a cabo en el sur del país, son signos de una deficiente labor social, alejada del bienestar del pueblo; el cual contrariamente a lo que se difunde en los medios de comunicación no está en contra la exportación del gas, sino, contra el desinterés de abastecer el mercado interno y sobre todo del Cuzco, como provincia productora. Es acertado decir que la marcha que realizan en estos momentos nuestros hermanos cusqueños es justa y tiene lógica pues la indignación y el atropello que son víctimas no ameritan menos. ¿O acaso cree el gobierno que la gente ha tomado por hobby hacer marchas y protestar, o que simplemente es un deporte tomar las carreteras? Hoy el gobierno celebra el inicio de la exportación del Gas natural, pasando comerciales por la televisión mientras los peruanos que viven prácticamente sobre el yacimiento no disfrutan de una estufa para calentarse en el invierno. En Lima es casi nada lo que ha avanzado respecto al gas natural para uso doméstico ¿Cómo podemos hablar de un bienestar y mejora de nuestra calidad de vida cuando vemos que nuestros recursos son simplemente aprovechados por un grupo de empresarios que solo buscan su beneficio económico?

Por otro lado, la incompetencia que es característica de este gobierno hace estallar el escándalo de Doe Run, muestra clara de un sistema podrido desde sus entrañas. La oferta que realizara la compañía para pagar la deuda que tiene con el estado peruano en 700 años parece una bofetada a la dignidad del país. Todo lo contrario sucede cuando un micro comerciantes pide una prorroga de su deuda ante la SUNAT y eso es poco si lo hace ante un banco. El mismo rigor y fuerza que se realiza para hacer cumplir las leyes al pueblo debería ser aplicado a tal compañía que durante los últimos años representa claramente el rol depredador de los empresarios extranjeros.

Pero lo que más indigna y salta a la luz es el caso de los petro-audios en donde el juez Jorge Barreto, encargado de la investigación, ha considerado que los audios no son pruebas para el proceso de corrupción cuando incluso ni él se ha dado el trabajo de escucharlos. Es obvio que los intereses de encubrimiento se hacen patentes en un caso que llega salpicar lodo a personajes de alto poder dentro del gobierno.

Ante lo señalado, no deberíamos cuestionar lo que nos ofrecen los medios de comunicación. ¿Acaso no se enciende la duda ante un coro unísono de periodistas que defienden los intereses del canal, del gobierno y sobre todo del gran capital?

Es ante esta realidad y la eventual campaña electoral que se avecina, de donde el gobierno pretende desviar la atención pública usando a los universitarios como escudos para librarse de las críticas. El presidente Alan García ha señalado que no dudará en usar la fuerza y al ejército; y el Premier Velásquez Quesquén señala que tienen identificados aquellos que participaron en la marcha. Ahora cabe pensar que si tanto interés tienen de acabar con los Senderistas no deberían ir a la selva en donde efectivamente si los hay; no deberían acaso fortalecer la presencia del estado en la ceja de selva por medio de programas alternativos. Claro, eso ni hablar. Los terroristas son los estudiantes que se atreven a pensar distinto; con los verdaderos se cagan en los pantalones.

No sería descabellado pensar que los grandes grupos de poder ven con malos ojos que en la universidades se empiecen a cuestionar las políticas económicas que se aplican. Ideas contrarias a sus intereses. Los grande capitales nunca han deseado que el pueblo tome rol activo en su destino y las universidades peruanas que durante la década del 90 fueron prácticamente asaltadas por el ejército para ser convertidas en centros de adiestramiento para futuros obreros. Hoy, empiezan a brotar nuevos pensadores y estudiantes comprometidos con el futuro del país. Ante una eventual intervención de las universidades no se busca solo erradicar a los supuestos senderistas, que son una veintena de los estudiantes, se busca exterminar cualquier pensamiento contrario al sistema, cualquier voz que piense y crea que el modo de hacerse las cosas no son las correctas. Es por ello, que desde este espacio debo señalar que se debe dejar la voz de alerta y que cualquier intento de intervención es solo una imposición de un estilo muy conocido de política. Cayo Mario lo uso para manipular al pueblo de Roma para mantenerse en el poder por varios años y sus medidas de gobierno fueron en gran parte el preludio de una guerra civil que asolaría a Roma.

Es por eso que los estudiantes debemos estar alertas y no cerrar los ojos ante tal amenaza. Debemos prepararnos en ideas, alimentar un alma descontenta ante el mundo que clama pan y cobijo; no debemos ser marionetas de este sistema que se traga valores como solidaridad y compañerismo. Por su lado el pueblo y ciudadano común no debe dejarse manipular por el miedo. Todos debemos preguntarnos si realmente lo que se dice es cierto de ese modo evitaremos que se nos engalle de la forma mas vil y cobarde.

Trivalista.

jueves, 17 de junio de 2010

INDIVIDUALISMO E INTELIGENCIA


En la actualidad se hace mucho, se piensa poco y se entiende nada. Es decir no existe gran diferencia entre la fuerza de una mula, el hacer del hombre y la existencia de la montaña. Las necesidades propias de nuestra realidad física y humana se anteponen al deseo de mejora sustancial de la sociedad o al menos es lo que se ha conseguido con la implantación de un capitalismo salvaje y egoísta. El individualismo base angular de un sistema capitalista que se impone en el mundo y parece haber socavado el significado propio de solidaridad y comunidad, incluso la raíz que representa la familia parece desmembrarse como una hoja seca en el páramo, no debe ser interpretada como la única forma de alcanzar el bienestar de una sociedad. Walter Graziano en su libro “Hitler Ganó la Guerra” señala que Adan Smith, padre de la economía moderna, se equivocó cuando señaló, en 1776 en su obra principal "La Riqueza de las Naciones", que el máximo nivel de bienestar social se genera cuando cada individuo persigue su bienestar individual, y nada más que ello; el producto de aquella mentira es la actual teoría económica y el libre mercado con sus obvias consecuencias: pobreza generalizada en el mundo con un puñado de hombres que ostentan el poder económico, el declive de la salud medioambiental y la paulatina eliminación de los derechos de libertad de trabajo y seguridad social. Graziano se basa en los estudios realizados por John Nash quien señala que una sociedad efectivamente maximiza su bienestar cuando cada uno de sus individuos acciona a favor de propio bienestar, pero sin perder de vista también el de los demás integrantes del grupo. Lo cual a pesar de no mostrar diferencias a simple vista representa un cambio radical a la concepción del mundo actual y las políticas económicas que se aplican en cada país.

Ahora en una sociedad que parece contentarse con números y señales de bonanza no existe un criterio de unidad que permita pensar en el vecino como factor de progreso. Es decir el bienestar de nuestra comunidad no significa el bienestar propio y todo el esfuerzo realizado esta dirigido a consumar el beneficio propio. El individualismo incluso ha germinado en el concepto que tenemos de la inteligencia, la cual si bien es cierto tiene muchas definiciones parece únicamente abarcarse en las capacidades propias de un ser humano como individuo único y distante de los demás. Para un mejor entender tomaremos la siguiente definición que señala que ser inteligente es saber elegir la mejor opción entre las que se nos brinda para resolver un problema. Ahora planteo la siguiente teoría que he recogido de una película titulada Las invasiones bárbaras del director Denys Arcand; si bien muchos podrán señalar que ello está sin fundamento teórico y científico, creo necesaria estudiar y señalar la idea para que sea base de un posterior estudio de la inteligencia como un conjunto comunitario.

Tomando las palabras de un dialogo de amigos diré que la inteligencia no es un rasgo individual sino colectivo, nacional e intermitente. ejemplo de ello son los que platean en: Atenas 416 A.C, Eurípides estrena su Electra, dos rivales asisten: Sófocles y Arístofanes; y dos amigos, Sócrates y Platón. Florencia, 1504 en Palazzo Vecchio, en paredes enfrentadas dos pintores: Leonardo Da Vinci y Miguel Ánguel, un aprendiz: Rafaello, un gerente: Nicolás Maquiavelo. Filadelfia 1776, EE.UU declaración de la independecia y constitución; representantes: Adams, Franklin, Jefferson, Washington, Hamilton, Madison. al parecer la inteligencia estaba en aquellos momentos históricos y podríamos señalar otros tantos como el de la revolución francesa , etc .


Entonces diremos que la inteligencia se alimenta de inteligencia, no puede existir una persona que la posea y que ésta sea aislada y no consiga un cambio en su entorno. Es colectiva por esencia misma de carácter socializador. Lo que une a las personas a construir es la capacidad que tenemos para aplicar soluciones pero si ella no es capaz de producir un cambio fecundo en el bienestar social es casi como agua salda que intentara fertilizar los campos de maíz. De nada sirve si es mal usada y peor aún, si no llega a usarse.

Si vemos que la inteligencia en su esencia es colectiva y que el uso de ella es individual. No podemos desviar el objetivo del bienestar común. Las empresas en el hoy y día se escudan en la productividad y el beneficio, las ganancias y las utilidades dejando de lado a los trabajadores y el bienestar común. Aunque quizás suene delirante no debemos bajar la vista cuando se nos quiere imponer la falsa premisa que únicamente debemos responder a nuestros intereses, sino que de saber llevar nuestro esfuerzo en un beneficio social veremos que el efecto será recíproco. Es necesario ya que hablo de la inteligencia señalar que la mente humana y el desarrollo moral se enrolan en una espiral ascendente; ir contra ello es estancarnos a una falsa idea de ciudadanía. El término ciudadanía debería en todo caso ser sinónimo de un Súper Hombre, el mismo que hace referencia Nietzsche pero que si bien puede comparársele con un niño que sigue su propia moral, hace denotar que en nosotros mismos como producto del desarrollo social podemos usar la moral colectiva, ya que ella se alimenta de la inteligencia que también comparte su origen. Es obvio que se necesitan ciertas condiciones que Hegel explica más convincentemente como el Derecho, la moralidad y la eticidad. Al final del camino sino somos capaces de comprender el significado de sociedad y comunidad, la solidaridad y esperanza que le acompaña caerá en el entierro que el olvido prepara al más noble sentido de humanidad.


TRIVALISTA